ayer perdí y no me hablaste
me dijiste con tu voz suave
qué te pasa
ayer te hablé y no miraste
no explicaste
qué nos pasó
quedás callada
hundida en esta cama
cerrando ojos sin compasión
detrás mis manos te ahorcan
asesinas
odio los minutos
el silencio de tu voz
las miradas
secas
muertas
lo podrido y el amor
se confunde en las palabras
todo es barro, barro, barro
jueves, octubre 13, 2005
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
23 comentarios:
Nadie compra la flor marchita. äO acaso optamos por la despetalada? Lo mismo pasa en este caso.
Algunas reviven al replantarlas, otras enmudecen, y finalmente mueren.
Más que barro... sequía.
Saludos!
Ligustrino así odiando qué bien escribes.
Un beso.
Las palabras que todo lo diluyen, todo el tiempo, el odio, el amor (se llama así?), las palabras como el vodka le ponen sombrero a los para-rayos y una sonrisa a la botella de vodka, o viceversa.
Odio y barro. El primero, un sentimiento que destruye y construye, el segundo, la materia con la que estamos hechos (aunque prefiero el maíz).
Saludos
Cómo te voy a hablar de algo que no entiendo, que no lo puedo explicar sin vos.
Quieres palabras, pero ella sólo te quiere hablar en silencio. Entiéndela, no saques tus manos tan rápido de los bolsillos porque esa no es forma de tratar con miradas secas. No odies, porfavor no odies...no dejes que la tierra se mezcle con lágrimas para crear ese barro que va cayendo por dentro. Sólo trata de escuchar más.
Un abrazooo!!
.::PaLoMa::.
El odio en la poesía es tan parecido al amor...
No así en la vida real.
Faaa, no sé ni qué decir. Ya me pasó varias veces con tus post Ligustrino, paso y paso, y no sé qué decir. Me callo entonces, pero no me ahorques! Es en una buena el silencio. Jaaa, nos vemos prontoº
Te informamos que este blog ha sido aceptado en el directorio de blogueratura.com, el lugar de la literatura independiente.
Encontrarás los botones de enlace en http://www.blogueratura.com/Botones.htm
no olvides colocar uno en el blog para que tus lectores conozcan el proyecto.
También te invitamos a participar en la sección "el artículo quincenal" manda tus artículos (tema libre-menos poesía o cuento) a blogueratura@gmail.com
Si conoces a alguien que pueda interesarse por blogueratura, no dudes en comentarle sobre nosotros.
Gracias por seguir publicando la palabra.
Hemos olvidado cómo escuchar el silencio... y cómo aprender de él... crecer... nutrirse mutuamente...
No se puede desesperar cuando no hay respuestas... el silencio es mucho más sabio que todo el ruido que nos rodea...
¿Y odiar?... ¿para qué?... odiando nos privamos de todos los sentidos... sólo somos polvo y barro odiando...
Don Ligustrino:
La primavera ha aquietado sus palabras o el silencio lo habita?
Va una semana sin verle.
Cariños
M.
no exteriorices en el cuerpo de otro lo que queres hacer con vos mismo. todos llevamos un asesino dentro nuestro, pero para que mate nuestros propios sentimientos, ideas e inquietudes.
Saludos!!! ;)
Fenomenal. Posta.
En ocasiones el odio también me invade, también mis manos han pretendido en perversa fantasía romper el cuello cual caña de bambú
Ligustrino?? Qué le ha pasado que hace mucho no sé de su existencia?..muy ocupado??.
Besotes..cuidate!
.::PaLoMa::.
Hola??!!! toc tocº
mijo lindo. me lei entre tus lineas, hace algunos años atras me senti asi como escribes. Me puse al sol para que se secara el barro y se volviera tierra. Despues, prepare la tierra para sembrar algo bonito.
Si pide y no le dan, no pida mas. Y agarrela del cogote y apriete fuerte hasta que no pueda mas de odio. Despues sentira que el odio se va y queda una agradable sensacion. Cuando esto suceda, tome una cerveza y celebre!
un beso ligustrino, da gusto pasar por aqui.
espero que una buena lluvia se haya llevado el barro interior y te haya purificado...
ojalá haya encontrado el río necesario para que se lleve ese odio que lo anda enbarrando...
y en el barro las semillas que en nuestro interior llevamos, florecen, y nos traen una nueva vida
ah la merda Ligus... usted si que anda inspirado.
excelente blog, te seguire leyendo.. :)
what's up? glugluglu
La intensidad del origen bíblico del Hombre, en otra versión terrenal, frasea también ( y tan bien) aquel endecasílabo de Miguel Hernández: Me llamo barro aunque Miguel me llame.
Felicitaciones por tu blog y por la poesía.
Publicar un comentario